jueves, 25 de julio de 2013

Cuando la edad no importa: Marcos, Sexta, Séptima y Octava Visita

Sexta Visita: El libro de la Vida, 

La doctora Aerostática le entregó a Adelina el cuaderno -libro, quien lo recibió gustosa, proponiéndose continuar con la escritura de anécdotas de Marcos, guardando fotos y dibujos de peinados. También le dijo que ese cuaderno viajaría con Marcos.

Una de las enfermeras, que filmaba la intervención fue nombrada reportera gráfica del libro.

Marcos dormía plácidamente mientras todo esto ocurría a su alrededor.

Séptima Visita: Marcos viaja hacia el nuevo mundo.

Se aproximaba el alta del niño ya que su evolución era favorable y los trámites de su adopción viabilizados por el servicio social del hospital, estaban siendo exitosos.

Adelina parecía haber dejado su cuerpo estacionado en la sala y estar en otro sitio. Aerostática llegando hasta el sagrado lugar donde se produjeron los encuentros de esos meses, preguntó acerca del libro y Adelina pareció despertar y rescatarlo de entre sus pertenencias. La payasa fue leyendo en voz alta las novedades de la semana, a modo de noticiero.

Adelina dio, luego, una clase magistral acerca de cómo los marinos como Marcos y los aviadores llevan sus notas de viaje en el "cuaderno de bitácora". La payasa dijo que por eso se llama "bi-tácora", por ser para dos, bi quiere decir dos. A lo que Adelina respondió con una carcajada. Aerostática dijo que Marcos y Adelina tenían sus bitácoras personales y que cada uno se llevaría la suya en el futuro viaje que estaban por hacer juntos.

Octava Visita: Comandante de su propio avión

Marcos alcanzó un peso cercano a los tres kilos. La hemorragia cerebral evolucionó favorablemente. De su paso por la Neo sólo quedó una leve lesión en la retina que se atendería por consultorios externos del hospital.

Adelina tomó al niño en sus brazos e intentó despertarlo para que viera a la payasa y se despidiera de ella. Destacó con ternura lo "gordito" que estaba, los colores de su ropa nueva. Marcos ya estaba grande y podía manejarse independientemente de ella. "Marcos se está yendo pronto a casa" dijo Adelina.

La doctora payasa agregó que entonces Marcos dejaría su barco-incubadora en donde atravesó tormentas y tempestades para volar en un avión ligero. Adelina con la voz temblorosa y fijando su mirada en los ojos recíprocos de Marcos, observó "¡Será piloto de su propio avión!"

Extracto del libro: Payasos de Hospital. Historia de encuentros.
Andrea Romero, Liliana Méndez, María Marta Bianco, Vanesa Castro Arata, Verónica Macedo.
Página 46
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