viernes, 20 de octubre de 2017

¡Si se puede Jesús!

Ya estamos en 1er año (7mo grado pero nuevamente se le dice Primer Año de Educación Básica) y con esto, un innumerable compendio de emociones y sensaciones nuevas... Colegio nuevo, Profesores nuevos y muchos, compañeros nuevos, directora nueva, salón nuevo, camisa nueva... nuevo, nuevo, ¿Jesús nuevo?

Aunque muchos eruditos afirman que "nada sucede por casualidad", pues usaré esa expresión para contarles que todo fue como "por arte de magia", "milagroso" y hasta fortuito... termina Jesús su escuela primaria con literal B+ y es promovido a Primer Año de Media, al Liceo Bolivariano Félix González Lameda y pues, pasan los días, debido a la situación país que vivimos, mos llega Septiembre y nada que hemos inscrito a Jesús.

Algo me decía que no lo inscriba ahí, que mejor es un colegio privado, menos niños, más cerca a la casa... en fin. Fuimos a una entrevista en la Unidad Educativa Colegio Yacambu, cerquita de la escuela de sus amores, la José Macario Yépez, y quedaron en llamarnos... eso fue un lunes... pasó la semana y la llamada jamás se recibió.

El lunes que iniciaban las clases a nivel nacional, decididos los dos, nos vestimos, alistamos y salimos con Aaroncito a llevarlo a su escuela, la misma en la que estudió su hermano Jesús, y se quedó feliz... subimos orando, si orando a la Virgencita (Jesús ama a la madre de Dios, la Virgen María) pidiendo que si ese colegio es para él, que sea con buenos compañeros, amables profesores, buena dirección y justo horario, donde se sienta respetado, valorado, amado y reconocido como el niño que es: Jesús Eduardo.

Y llegando al colegio, nos recibieron con agrado indicándonos que se cansaron de llamar a mi número y nunca respondí, verificando que habían anotado mal los últimos dígitos del mismo pero mi instinto y decisión hicieron que fuéramos y Jesús iniciara su año como debe ser...

Nuestra grata sorpresa es que Jesús sigue siendo un niño (casi joven debo acostumbrarme jajaja) con Asperger en un grupo de niños neurotípicos que conviven con una niña con Autismo Moderado (Camila), una niña con déficit auditiva (Angeles) y un niño con Hiperactividad... es decir, para la sección completa Jesús es de condición diferente e igual afecto, iguales derechos y diferentes visiones de vida... aceptado y tratado con respeto... recibido con cariño y familiaridad.

Incluso ya hubo un incidente con un rosario que llevó, para darse valor el primer día, y unos compañeritos le bromearon tanto que se incomodó y le comentó a su coordinadora, quien puso coto al asunto aclarando que debemos ser respetuosos de creencias y posturas religiosas y que nadie tiene por qué poner etiquetas o apodos a los demás, ni jugando, y Jesús manejó bien esa situación que en otros espacios resultaría muy estresante debido a que se sentiría atacado o ignorado por todos.

Los padres de los niños tiene una comunicación maravillosa por lo que "ésta mamá" ya no se sienea más como la problemática, la dramática, la peleona, la llorona... ahora somos muchas mamás y papás como yo jajajajajajajaja porque nos duelen nuestros hijos y porque queremos que les respeten y acepten como son.

Tenemos planes de charlas de sensibilizacion e información sobre las diferentes conductas y capacidades de nuestros hijos, y sentirnos en un ambiente que vive lo que vivimos, es sentirse en familia.

Ya una semana de eso y, Jesús, contento... Es una bendición

¡Si se puede Jesús!