domingo, 23 de octubre de 2011

La dicha de ser Mujer: Yo soy así


Me siento bien, hoy, aún cuando he tomado decisiones que han hecho que la vida nos cambie. Me siento bien así, porque siento que tomé y tengo el control de mis actos, soy responsable de todo cuanto me ocurre y que aún amando, sigo adelante, porque soy feliz contigo y sin ti. 

Comprendí, luego de amores sufridos, llorados y amargos recuerdos, que ninguno de esos sentimientos merecen mi atención, por más de un segundo, y si a mi mente vienen, pienso inmediatamente en darles las gracias, porque a ellos les debo, el ser hoy fuerte, digna y mía, muy mía.


Que puedo ser niña, amante, mujer grande y débil doncella... también recia guerrera, madre y esposa fiel. Puedo ser alegre, perversa, tener intenciones de herir pero mi corazón se reboza en bondad que impide saber que puedo dañar y por eso controlo todo lo que en mí mora, soy responsable de mi felicidad y de la felicidad de mi entorno, es que soy mujer, sensible en una lágrima y recia como vendabal.

Me siento bien siendo quien soy, aceptándome total e íntegramente, consciente de que todo lo vivido me suma experiencias, alegrías y gratos recuerdos. No hay momentos malos, hay aprendizajes, no hay momentos buenos, hay vivencias. Que todo cuanto he vivido y sufrido, es para mi engrandecimiento como ser humano, como persona y como mujer. El ser mujer es más que un par de senos redondos y firmes, y una cintura capaz de enloquecer. Va más allá del ancho de mis caderas y la redondez de mis glúteos.

Me veo internamente, a mí misma, nada me cambiaría, nada me quitaría, porque todo cuanto tengo y soy, es lo que yo misma he diseñado para mi, y si hubiere algo que no me agrada, me estorba o me molesta, sanamente y poco a poco he de trabajarlo para aceptarlo o dejarlo ir.

Me siento feliz, porque soy feliz, con amores, con soledades, porque es mi momento conmigo el que más disfruto, donde hablo abiertamente hacia mi YO personal y puedo decirme mis defectos y debilidades sin miedo, sin culpa y con una sonrisa desde el alma, que me muestra la fealdad interna desecha en belleza sublime. No hay fealdad en mi, porque la he desechado al soltar los pensamientos que me impiden avanzar, que me limitan y me cercenan.

Yo soy así, así me acepto y sé que tengo la dicha de ser Mujer

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