viernes, 11 de septiembre de 2020

Una mirada a la sostenibilidad de la Innovación Tecnológica en tiempos de COVID19


El desarrollo de un país está marcado por el desarrollo de sus instituciones, en la medida que éstas se tornen competitivas innovando en sus métodos, procesos y productos y/o servicios, se contribuirá a alcanzar su desarrollo sostenido.

La innovación en las organizaciones requiere la adquisición y generación de conocimiento científico, desarrollo de procesos de investigación, generación de nuevas y novedosas ideas, y técnicas que produzcan cambios radicales o incrementales, sea en instituciones públicas, privadas, sociales u otras pertenecientes a un tercer sector de la economía; grandes, pequeñas o medianas.

Dentro de la idea de innovación, el elemento clave es “lo nuevo”. Es decir, que se trate de un elemento que no existía, o que si existía se presentaba de una manera notablemente diferente de la que tiene ahora. La innovación es un cambio que introduce novedades. Modifica elementos ya existentes con el objetivo de mejorarlos, aunque también es posible la implementación de elementos nuevos en su totalidad. La tecnología es el arte de aplicar, en un contexto concreto y con un objetivo preciso, las ciencias, las técnicas y las reglas generales que intervienen en la concepción de los productos y de los procesos de fabricación, en la comercialización, en la función de compras, en los métodos de gestión, en los sistemas de información, etc.

La adopción de nuevas tecnologías, las fusiones culturales y el auge del comercio globalizado han propiciado a que los consumidores de las diferentes partes del mundo cambien de manera constante sus gustos y preferencias. Abarca nuevos productos en el mercado por parte de las organizaciones (empresas, industrias, instituciones públicas, privadas, institutos, universidades), así como la mejora o rediseño de los ya existentes, además del cambio en procesos internos de las empresas.

Toda industria que pretenda introducir procesos de innovación tecnológica debe trabajar en función de lograr tres características esenciales: la eficiencia, la competitividad y la calidad de sus productos o servicios. Estos cambios han producido la necesidad del ofrecimiento de nuevos productos y servicios por parte de las empresas. Es aquí donde radica la importancia de la innovación tecnológica en la actualidad.

El desarrollo sustentable se define como el diseño de sistema humanos y al mismo tiempo sistemas industriales que se aseguren que el uso que hace a la humanidad de los recursos y los ciclos naturales no lleven a disminuir la calidad de vida por causa de la perdida de futuras generaciones económicas, o bien, por el impacto adverso en las condiciones sociales, la salud humana y el medio ambiente. (Mihelcic et al., 2003).

El desarrollo sustentable se integra de tres elementos, que son la economía, medio ambiente y sociedad, estos elementos son fundamentales en el desarrollo de la sustentabilidad, ya que son estos los que mueven la necesidad de satisfacer las necesidades de generaciones futuras y al mismo tiempo las que ahora están presentes.

En tiempos críticos para la población mundial, como el que se está viviendo actualmente debido al COVID-19, las acciones preventivas convencionales no son suficientes para contener la propagación del virus. Es aquí en donde juega un papel vital la intervención de la tecnología. Entre los países que han aplicado rápidas soluciones gracias a la tecnología; se encuentran China, Corea del Sur y Taiwán. Estos países han lograron controlar la propagación del virus gracias a mobile apps, Big Data e inteligencia artificial. China creó una aplicación en la que cada ciudadano debía reportar su día a día para de esta manera poner en cuarentena a las personas que puedan haber tenido contacto con posibles portadores de la enfermedad. En Taiwán, se desarrolló un programa que consigna todos los datos de inmigración y permite identificar qué personas son sospechosas de haber contraído la enfermedad. Las mismas deben reportar historias de viajes y síntomas de enfermedad escaneando un código QR cuando llegan a Taiwán. De esta manera se facilita la labor de los miembros de aduanas con el fin de que pueden centrarse en los pasajeros de alto riesgo. En Corea del Sur la estrategia se ha enfocado en hacer pruebas masivas con el uso de la tecnología y sin riesgo de contacto con quienes la realizan. La persona se registra, va a un ‘drive in‘ en un lugar apartado y en cinco minutos le realizan un raspado nasal. A las 24 horas, la persona recibe los resultados del test y, si es positivo, debe hacer una cuarentena obligatoria de 15 días. Mediante geolocalización las autoridades sanitarias pueden verificar si la misma es respetada o no.

En Argentina, la firma Inipop creó el sitio Check My Virus Risk (chequea mi riesgo de virus) que permite verificar, en un vuelo específico, si tiene algún caso reportado de coronavirus . «¿Volaste en los últimos días? Verifica si compartiste tu vuelo con un portador de coronavirus», señala el sitio, donde hay que ingresar aerolínea, vuelo y fecha para saber si se reportó que en ese vuelo haya viajado alguien infectado con Covid-19. La consulta es anónima, aunque hay que ingresar un mail para recibir eventuales alertas.

Si bien el Covid-19 es un desafío principalmente médico y científico, el virus tiene un impacto directo en los hábitos de las organizaciones. Muchas empresas ofrecen, gracias a la nube, la posibilidad de trabajar desde casa a través de plataformas colaborativas y software para reuniones en línea. Algo similar ocurre con las escuelas que han tenido que cerrar sus puertas para evitar el contagio. Docentes y alumnos concurren a clase desde sus casas, conectados a través de la red, algo que es posible gracias al avance de la nube y el acceso fácil y rápido a la conectividad

Ante esta situación de propagación mundial del Covid-19, el principal argumento a favor del crecimiento de estos entornos y tecnologías en el mundo educativo es la innecesidad de que los alumnos estén presentes en el espacio real donde se realiza la acción formativa y la posibilidad de compartir objetivos y modelos virtuales no físicos.

La innovación en las organizaciones, durante siglos se ha concebido como un proceso de aprendizaje que se ha emprendido con la finalidad de generar ventajas competitivas en el tiempo. Sin duda, como proceso estratégico, acompaña decisiones importantes que exigen y denotan grandes esfuerzos organizacionales. Cambios, reformas y reestructuraciones se tornan de interés para impulsar la sostenibilidad de la organización en contextos altamente demandantes y exigentes. Por ello, la innovación como estrategia que implica acción, debe ser reflexionada y concebida de manera que los beneficios no sean solo a nivel interno, sino con impacto en la sociedad y en el ambiente. Se desprende de fenómenos económicos, y se ejecuta a nivel organizacional, ambientes estos donde la eficiencia y optimización de rutinas y procedimientos se constituye en aspecto esencial.

Trabajar por el desarrollo e implementación de proyectos realmente impactantes para que la empresa se fortalezca y cree nuevas ventajas competitivas, es la prueba de fuego que se debe superar, puesto que el crecimiento y su éxito sostenido dependerá de la importancia otorgada a la función de la innovación en la empresa.

Para saber más lee en; Innovación Tecnológica en Tiempos de COVID19 

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