miércoles, 9 de mayo de 2012

Síndrome de Asperger: Hoy mi Jesús no ha sonreído

Han pasado 3 días desde el evento incómodo de la flor que Jesús con mucho afecto, le obsequió a su maestra de Primer Grado durante su exposición sobre las Plantas y ésta, no se la aceptó. Como conté en el artículo, Jesús almorzó tranquilo, pasó la tarde jugando monopolio, luego salió al patio y en la tardecita nos pusimos a jugar y a preparar juntos la merienda.

Su serenidad aparente, su manera de superar las cosas que a otra persona si le afectaría, me hizo reinventarme muchas cosas e imitarlo, como buen maestro que ha sido. Mi esposo y yo hablamos del tema, lloramos y al parecer, lo superamos.

Ayer Jesús fue a su colegio, llegó tranquilo, nos contó que copio su clase, fue al receso, desayunó como siempre y aprovechó en hacer su tarea en el mismo colegio, pues terminó sus actividades temprano. En verdad que descansé, dormí tranquila, incluso en ese artículo escribí que ojalá, al igual que Fiona en Shrek 4, pudiera pedir un deseo y desear que "todos los días fueran como este día"...

Hoy en la mañana noté a Jesús extraño... no se levantó con su habitual sonrisa, a la misma exacta hora, aún cuando no tiene reloj en su cuarto, me asomé a su habitación, pues me extrañó que no se asomara en el mío a las 6:15am diciéndonos "Buenos días, aún está oscuro pero ya es un nuevo día, a cepillarme, hacer pipí, vestirme, tomar mi leche y me voy al colegio, me buscan a mediodía, no a las 12:40pm, a las 12:15pm para almorzar los 3 porque papá a la 1pm debe irse al trabajo"

Al verle en la cama, mirando al vacío me preocupé, me acerqué, lo toqué y se movió lo suficiente como para acostarme a su lado. ¿Qué tienes? pregunté.

- Jesusito, buenos días, ¿cómo dormiste?, ¿dormiste bien?, ¿qué tienes amor? pausa entre preguntas, pausas suficientes como animarlo a responder. Jesús no me miraba, solo miraba a la nada.... recuerdos de su primera infancia me vinieron a la mente... lo volví a tocar, como caricia y busqué contacto visual. Jesús sonríe inmediatamente cuando hacemos eso y esta vez solo me miró, sin verme.

Hoy mi Jesús no ha sonreído, a esta hora, 2:03pm de la tarde, no fue al colegio, se quedó acostado hasta pasadas las 8am. Se levantó, no quiso tomar su leche deslactosada, se aseó y agarró sus enciclopedias. Hasta esta hora solo ha balbuceado palabras imperceptibles, está intranquilo, salta repentinamente, hay manerismos y hace que habla, mueve los labios y expresa con las cejas expresiones de asombro o de enojo, pero no emite sonido. Para Jesús expresar su frustración es insufrible y difícil, está retraído, su rostro inexpresivo, almorzó poco, su papá lo abrazo al llegar y le preguntó como fue su mañana, sin que Jesús le diga una palabra, solo acostado, mirando sin ver.

En un día habitual de Jesús, las risas se oyen repentinas, porque seguro se acordó de algo gracioso que pasa por su cabecita, o porque vio algo que le provocó risa... y habla, habla atropelladamente y a veces pregunta hasta 20 veces lo mismo, salta de aquí allá, va y viene, salta y mueve sus brazos aleteando su parar, con sonrisas y miradas de alegría... y hoy mi Jesús ni ha hablado, ni ha sonreído.

A las 4pm iremos al neuropediatra que comparte consultorio con su psicólogo y conversar sobre esto que ha sucedido y si ha incidido en su estado de ánimo, cómo ayudarlo a manifestarlo, expresarlo y superarlo.
Publicar un comentario