martes, 1 de mayo de 2012

La Fibromialgia

El ser humano es holístico e integral: Una integridad física, emocional, mental y espiritual. Y es multidimensional. Su existencia trasciende los límites del cuerpo que vemos. Y está atravesando un proceso de evolución, que afecta su salud física y emocional ocasionando alteraciones en su vida. Si no es conciente de esto, podría llegar a afectarse mentalmente.

Ante el decidido desconocimiento de la ciencia sobre el proceso de transformación a nivel espiritual que vivimos los seres humanos, los síntomas de Fibromialgia han sido catalogados como una nueva enfermedad: Había que llamarla de alguna manera y comenzar a recetar medicinas tradicionales para una “enfermedad” calificada como incurable y degenerativa. 

Y basta con que a una persona le den semejante diagnóstico para que comience a colapsar su sistema nervioso. Y con ello a crear a través del temor, el victimismo, la depresión, otro tipo de enfermedades, por la baja en el sistema inmunológico. Especialmente se ven afectados los sistemas nervioso, hormonal e inmunitario.

Una parte muy importante de la terapia es mirar este problema como lo que es: una transición por la que están atravesando muchísimas personas. 

Desafortunadamente lo transpersonal al igual que las terapias alternativas todavía no son bien comprendidas, ni aceptadas por la gran mayoría y menos por la comunidad académica. Y son este tipo de terapias y la terapia emocional, que involucre el ayudar a la persona a tomar conciencia de su transformación, las que han logrado llegar a la profundidad de la esencia humana.

Algunos consejos muy importantes para quienes deseen darse una oportunidad y no únicamente acostumbrarse al dolor y la depresión. Existen productos completamente naturales que ayudan en este proceso en un nivel que no lo hace la medicina tradicional, y no solamente a calmar síntomas:

- Consume Lecitina de Soyam Propóleso (Polen) y Jalea Real. Además de Omega 3 y 6 – en las dosis recomendadas por los productores. 

- Evita el estrés a través de un cambio profundo en tu sistema de creencias, realiza terapias de relajación, respiración, Yoga, meditación, etc. 

- Ocupa tu mente en algo que sea diferente a lo que estás sintiendo y que hace que no salgas del círculo de la enfermedad. No te estás muriendo, te estás transformando, si lo comprendes asertivamente, los síntomas se irán atenuando porque no habrá resistencia y empezará la aceptación como lo que es, un cambio, una transformación. 

- Haz en cada instante aquello que haz de hacer, es decir, si deseas dormir, no dejes de hacerlo, solo porque no es la hora de dormir. Tampoco te levantes temprano, porque es hora de levantarse, déjate fluir, suelta las creencias de "que dirán si me ven durmiendo a esta hora" Estas creencias son barreras o limitaciones que suman cansancio emocional, frsutración y agrava la enfermedad ya que repercute grandemente sobre el sistema inmunológico. 

- Date el permiso de sentir tus emociones, todas: rabia, alegría, tristeza, dolor, y manifiéstalas tal como desees. Coloca tus manos en silencio, en tu corazón, sin analizar las emociones, solo siéntelas. Cuando racionalizas, emites juicios y eso se implanta como creencia limitadora. Luego de sentir la emoción, libérala, no te enganches pensando ¿por qué a mí?, ¿qué hice para merecer esto? No te victimices. 

La mayoría de las enfermedades tienen un origen psicológico y emocional, debemos entonces hacer revisión en nuestras creencias, pensamientos y conductas. 

Donde está tu pensamiento allí estás tu, creando. El pensamiento es Energía. La energía no discierne lo que es bueno o malo para ti, si te conviene o no te conviene, si lo necesitas o no. 

Solo y únicamente te da más de lo que está en tu pensamiento, obedece a tus pensamientos, en este caso, si tu crees que los síntomas que padeces son irreversibles, no tienen cura, son degenerativos, entonces, ya sabrás lo que estás creando para tu vida... 

Los pensamientos son cosas, tarde o temprano vas a ver hecho realidad lo que siempre has deseado o lo que descuidadamente has fomentado en tu mente. Recuerda la afirmación de Buda:

Somos lo que pensamos

Artículo de Patricia Maradei.
Adaptación: Fanny Verano
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