viernes, 30 de marzo de 2012

Despertar. Un Mundo sin Quejas, Will Bowen

Un joven monje se unió a una orden que requería silencio total, A su criterio, el abad podía permitir a cualquier monje que hablara. Pasaron casi 5 años antes de que el abad se acercara al monje principiante y le dijo: "Puedes decir dos palabras". Escogiendo sus palabras cuidadosamente, el monte dijo: "Cama Dura". Con verdadera preocupación, el abad dijo: "Lamento que tu cama sea incómoda. Veremos si podemos conseguirte otra".

Por su décimo año en el monasterio, el abad se acercó al joven monje y le dijo: "Puedes decir dos palabras más". "Comida Fría", dijo el monje. "Veremos qué podemos hacer" contestó el abad.

En el quinceavo aniversario del monje, el abad le volvió a decir: "Ahora puedes decir dos palabras". "Yo renuncio" dijo el monje. "Probablemente sea lo mejor", respondió el abad. "No has hecho nada más que quejarte desde que llegaste aquí"

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