miércoles, 16 de noviembre de 2011

Normal, Promedio, Especial, Excepcional


Muchas historias de seres humanos maravillosos abundan cada día, Nick (el joven sin brazos ni piernas que nos motiva a ser alguien mejor cada día), Tony Meléndez (el guitarrita cristiano sin brazos que nos llama a la reflexión de agradecer las pequeñas grandes cosas), Adriana Macías (la joven sin brazos que nos enseña que el soñar no tiene límite y se puede hacer realidad), Maikel Melamed (el joven Venezolano con retardo que cruzó el Marathón de New YorK que nos entrega su amor a la vida y a ser grande en todo lo que deseemos) en fin, tantas historias que nos mueven y nos conmueven, que parece que estamos sumergidos en sueños ajenos, donde necesitamos que los demás, el otro, aquel, haga cosas que me motiven, me llamen a vivir.


Nuestro modo de vivir nos está dejando atrás en todo sentido: somos menos humanos con nosotros mismos, en la búsqueda de las respuestas a nuestras preguntas personales e íntimas, nos pasamos la vida haciendo cursos de desarrollo personal, de autoestima y no nos damos cuenta que esos térmimos diferenciadores como las personas "Normales"; el adulto "promedio", los niños "especiales", los jóvenes "excepcionales" (conocidos como genios, superdotados, savant) son simplemente etiquetas que no nos dejan ver el verdadero YO en mi, en ti, en la sociedad.

Ante los ojos de Dios, todos somos iguales, sin distinción, la más bella criatura creada a su imagen y semejanza... ¿y los que nacen con deformaciones?, ¿y los enfermos?, ¿y...?... Somos nosotros los que hemos decidido qué es normal y que no es normal, qué responde a la normalidad y que no entra en el criterio... ¿Y si no es así?

Una canción evangélica (ojo, no entro en el tema político ni religioso) dice:

¿De qué color es la piel de Dios? (2)
Dicen: Negra, Amarilla, Roja o Blanca es... TODOS SON IGUALES A LOS OJOS DE DIOS...

Todos, todos somos iguales... los negritos, los catires, los chinos, los españoles, los altos, los gordos, los flacos, los rencos, los tuertos, los chingos, los tartamudos, los narizones (sin ánimo de auto-ofenderme jajaajaja) los barrigones, las inglesas, las francesas, los niños, las niñas... TODOS

Normal... lo normal es que haga... lo normal es que sienta... lo normal es que diga... Se ha detenido a pensar, ¿qué sucedería si fuera al revés?... Si usted o yo, que somos " normales", "promedios" fuéramos esos bichos raros, tan extraños que nadie se atreve a mirarnos de frente, sonreírnos, esos que al vernos voltean la mirada o la pierden, hacen gestos de asco o de repulsión....

Antes de Jesús yo era una persona normal... luego de Jesús realmente soy una persona ESPECIAL... Gracias hijo, mi pequeño GRAN HOMBRE, por enseñarme a ver la vida, DESDE EL OTRO LADO DE ARCOIRIS
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