miércoles, 23 de noviembre de 2011

No te necesito, te prefiero

Con todo lo que hemos vivido, amado y superado, pronto serán 6 años juntos.

En momentos nuestros caminos se han unido, hemos sido el uno sobre el otro, compartido gratos y placenteros encuentros, donde nos hemos fundido en actos de amor y de entrega. 

En otros se han dispersado, hemos mirado en direcciones diferentes y nuestras propias miserias nos han ganado en esos encuentros, donde han asomado nuestros lados oscuros... y aquí continuamos... 

Si mantenemos el mismo sentido es porque el amor nos mantiene unidos y crece y tiene vida propia, nos enseña a diario que no siempre es sonrisas, no siempre son rosas, que de las espinas se aprende a medir bien cada paso para no lastimarse... y que es necesario tener diferencias para encontrar la congruencia...

Entendí con lágrimas y con risas, con suspiros y deseos de volar, en muchas ocasiones, lo confieso, que no nos necesitamos para vivir, porque somos felices solos y con nosotros, que estando juntos somos felices y estando solos también, que es tu mundo, mi mundo y puede también ser nuestro mundo, porque que nos hemos escogido para convivir y en eso radica nuestra fórmula mágica. 


Tenemos mucho más de lo que las demás personas tienen y va más allá de la "casa", "los artefactos", "los viajes con rostros felices" o "fiestas en casas ajenas rodeados de amigos y familia prestada"... Tenemos un hogar, que se encuentra donde estemos los 3, tenemos confianza de decirnos lo que nos molesta y nos incomoda, con la libertad de sacar aquello que nos atraganta y saber que luego, en el momento que necesitamos, soltamos culpas porque aprendimos a perdonar, desde el corazón.

No nos necesitamos, nos preferimos, necesitamos el aire para vivir, el alimento para vivir, el amor para sentirnos bien y eso nos ha enseñado que preferimos estar juntos en lugar de estar solos y que a veces, preferimos no estar, así de sencillo.

No somos el ejemplo de amor de pareja, somos el ejemplo de una pareja que se ama, en todos los momentos y de todas las maneras. Sigo caminando y miro sobre mi hombro y ahí estás... en la misma dirección y sentido.
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