lunes, 3 de octubre de 2011

¡Tengo y Soy!


En este momento despierto y sé … ¡que soy sano y libre!

Al ver cuán rápido corre el tiempo durante el día, quizás me sienta abrumado.

Entonces, recuerdo apartar un momento para hacer una pausa y recordar que he sido creado a imagen y semejanza de Dios.

Ahora puedo sentir el amor incondicional de Dios, y la tensión y el apuro se disipan.

¿Por qué debería esperar un minuto más para liberar mi mente de los pensamientos y creencias erradas?

Los pensamientos de escasez o de que no doy la talla, son sencillamente fruto de la imaginación.

Despierto ahora y reconozco esta verdad: Tengo suficiente y soy suficiente. 

Estoy listo y me siento inspirado para hacer lo que Dios me ha llamado a hacer. 

A cada momento, me despierto a la verdad de que ¡soy sano y libre!
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