jueves, 27 de octubre de 2011

Los Heraldos Negros - César Vallejo


Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como el odio de Dios;  como si ante ellos, 
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez, los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las precipitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... ¡Pobre...pobre! Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza,
como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!





Publicado en La Reforma (diario de Trujillo, Perú) en 1918.
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