viernes, 14 de octubre de 2011

Los Chamanes del Siglo XXI - Parte I

Hacia finales de los 80’ un psicólogo y un terapeuta corporal, Richard Carlson y Benjamin Shield, deciden investigar a fondo las diversas dimensiones que intervienen en el proceso de la sanación. Estos terapeutas se conseguían constantemente aparecían nuevas formas de curar: homeopatía, masajes profundos, Bioenergética, la medicina alopática occidental, la cirugía, la farmacología, la hipnosis, la meditación, Yoga, Tai Chi, la Acupuntura, las Flores de Bach, Imposición de manos y transmisión de energía, Bio-feedback, Quiropraxia, y para de contar. Además, ellos sentían que sus técnicas específicas tenían limitaciones a la hora de sanar ciertas disfunciones, y que cada persona necesitaba algo distinto. 

El resultado de su investigación fue la recopilación de 37 artículos de los más prestigiosos médicos y sanadores en los Estados Unidos. Publicaron un libro llamado Healers on Healing (Sanadores comentando acerca del proceso de sanción). En lugar de investigar a fondo la técnica que usaban todos estos diversos sanadores, decidieron buscar el común denominador que funcionaba en todos los enfoques. Escribieron 37 terapeutas de las más diversas escuelas de sanación.


El primer artículo del libro lo escribe Bernie Siegel, autor de un best – seller llamado “El amor, la medicina y los milagros”. El Dr. Siegel comienza diciendo: Como médico he pasado décadas en contacto diario con pacientes que sufren de enfermedades muy serias. Y en transcurso de mi trabajo he descubierto que si el paciente logra comenzar a “quererse más”, a “amarase más” a si mismos, comienzan a suceder cosas asombrosas no sólo a nivel psicológico, sino a nivel fisiológico también. 

Comienzan a influir positivamente en su enfermedad. En la medida que el paciente se quiere más a sí mismo, más fácil y rápida será la recuperación. Para mí, lo más importante de mi enfoque terapéutico es lograr que el paciente aprenda a dar y recibir más amor que antes. Y esto depende de mi capacidad, como médico, de ofrecer ese mismo amor hacia ellos. Que ellos pueden querer y amar más, expresar ese sentimiento, y que ellos mismos son muy “queribles y queridos”. 

El Dr. Siegel se pregunta, ¿por qué el amor es tan importante en la sanación? El dice que es porque el amor es lo más importante y significativo en la vida del ser humano. El amor genuino es algo que le damos a los demás, y que sentimos profundamente. El amor no es algo que podemos asignárselo a nadie, como una tarea. Es aburrido e insignificante si nos obligan a amar, además no tiene sentido. Cuando usamos nuestra libertad para decidir amar a alguien, entonces al amor se convierte en algo muy significativo, con sentido, ya que viene desde nuestra más profunda esencia. Cuando al amor se siente así, y la otra persona lo siente así también, este intercambio de sentimientos tiene un efecto en el cuerpo. Este intercambio de sentimientos produce un efecto fisiológico, no sólo una experiencia emocional, sino una experiencia integral cuerpo-mente.

Continua Bernie Siegel, en su artículo “El Amor es el gran sanador”, cuando los pacientes entran en mi consulta con un cáncer, para complementarle sus terapias médicas como la quimioterapia o radioterapia, muchos me cuentan que están abusando del cuerpo con el alcohol, las drogas, cigarrillo, y pareciera que están trabajando duro para morirse. Lo primero que provoca es insistir en que se cuiden más, que dejen de tomar y fumar, que hagan ejercicios y que se alimenten bien. En lugar de eso, yo les digo: Yo estoy pendiente de tu bienestar, me interesa tu bienestar y te quiero. Aquí te voy a dar algunas sugerencias que puedes usar para tu salud y para que te quieras más a ti mismo. Te veo en dos semanas. 
Si regresan después de dos semanas sin haber hecho nada, les vuelvo a decir lo mismo: Te quiero mucho le doy un abrazo y les digo, nos vemos en dos semanas. 

A través de ese amor que sienten, los pacientes comienzan a decirme “Doctor, yo quiero agradecerle ese amor que usted me ha dado. Siento que me estoy empezando a querer más. Estoy empezando a cuidarme más. Y me piden que les dé más información para seguir ayudándose a sí mismos. A estas alturas les pido que atiendan a unas sesiones de grupo, si no tienen problemas compartiendo su información personal con los demás. Después de esto puedo sugerir arte-terapia, libros, y ciertos ejercicios para elevar la auto-estima. Uno de estos ejercicios es aquel donde nos paramos desnudos frente al espejo durante 20 minutos dos veces al día y nos decimos a nosotros mismos, por ejemplo: “Tienes los ojos más bellos del mundo, tienes una sonrisa espectacular, yo te quiero mucho”. También les recomiendo la meditación, la oración, la música y la risa. A cierta altura de la terapia conmigo, el paciente se da cuenta y dice “ Yo sé que nunca voy a ser perfecto, pero se siente muy bien caminar en esa dirección de ser cada vez mejores”. Los pacientes comienzan a darse cuenta que ellos tienen un enorme potencial, esperando sólo que se desarrolle. Entonces su actitud hacia la vida se convierte en una donde dicen: “Wow, mira en lo que me puedo convertir”.

Alex Hamilton

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