martes, 11 de octubre de 2011

¡Esa letra!... Mi hijo escribe Scrip (letra de molde) y le exige su maestra que escriba Palmer (corrido)


Para todo padre es una manera de sentirse reconfortado el saber y oírle decir a la maestra de sus hijos que su desempeño escolar y nivel de aprendizaje aumenta cada día, que está en buenos niveles y sobre todo, que es ejemplo en todo: hábitos de higiene, normas de cortesía, notas o calificaciones, lectura, escritura, matemáticas, deportes, en fin, en todos los aspectos que desarrollan durante sus momentos en clases.

Sin embargo, para muchos padres, el inicio a la lectura y escritura es realmente un dolor de cabeza y golpe en el orgullo, pues debido a muchos factores (orgánicos, fisiológicos, sociales, culturales, entre otros) el despertar de sus hijos hacia estas actividades resulta un trabajo engorroso, traumático (para ambas partes: alumno-representante) y desalentador.

¿Qué hacer si en el salón de clases, mi hijo no entiende la letra de la maestra porque escribe corrido y el ha practicado escribiendo separado? 

La letra o caligrafía en scrip (letra de molde, como la ven en este artículo conocido como imprenta) es una de las más sencillas y fáciles de modelar, muchos adultos y jóvenes la escriben de manera casi perfecta a la de una máquina de escribir, es más fácil de entender y de leer por asociación silábica, que es como se inicia el proceso de lecto-escritura en los niños en edad escolar (En Venezuela a partir de los 5 años de edad, III nivel de Preescolar). La letra corrida o de caligrafía palmer (por el nombre del libro más usado en el país durante los años 80-90) es más de niños en edad avanzada, que tienen  la motricidad fina más hábil y son más diestros a la hora del trazo.

Mi hijo Jesús, como bien conocen este blog y para quien nos visita por primera vez, es un pequeño Gran Asperger, los Asperger son consideradora Autistas de Alto desempeño, es un Trastorno Generalizado del Desarrollo, y entre sus caracertísticas resalta la destreza comprometida en la motricidad fina... en palabras coloquilas: le costará realizar ciertas acciones con sus manos, pues sus movimientos son bruscos, toscos y gruesos.

La letra de mi hijo, quien aprendió a escribir a los 5 años y a leer silábicamente a la misma edad (m + a = ma, m + a = ma, ¿qué dice?  ma                    ma, ma         ma, ma    ma, mama) le encanta escribir, ya que nosotros en nuestras actividades realizamos cursos y dictamos clases a otros ingenieros en formación (soy Ingeniero Industrial de pregrado) y escribimos en pizarras. Jesús ha desarrollado una manera bien adecuada de escritura, donde no se cansa mucho y se le hace bien sencillo hacerlo, su trazo es fino, seguro y acompasado. ¿Cómo lo sé? Hice mi curso certificado de Grafología Básica y Avanzada cuando cursé mis estudios de terapeuta en PNL (Programación Neurolingüística)... 

Pero desde que empezó este nuevo año escolar, la presión de lo nuevo, nuevos amigos, nueva maestra, nuevos aprendizajes, exigencias y responsabilidades ha hecho que Jesús presente cambios repentinos en el trazo y en la escritura incluso... A eso súmenle que se le exige escribir... !corrido!... lo que empeora el nivel de frustración de mi hijo, que otra característica de su condición como Asperger es que todo debe ser perfecto, nada de errores, o feas o mal hechas, menos la letra y en verdad le salen garabatos imposibles de leer y eso lo pone de mal humor, molesto, irritable e incluso agresivo.

Hacer caligrafía en mi época de estudiante de Primaria y Bachillerato era una obligación salomónica (1980-1991) sin embargo hoy en día no debería ser un requisito limitante para poder medir el aprendizaje y desempeño intelectual del alumno. Si se debe exigir que tenga una buena ortografía, mi profesora de Lenguaje y Castellano, Judith de Gazán, nos decía que no hay medias tintas en la ortografía: Se tiene buena ortografía, o no es tiene... Eso si es de exigirle, ortografía, prosodia, lexico a nuestros hijos, traducido en el buen escribir las palabras, el buen escribir las ideas y el buen uso de las palabras y el lenguaje


Por otra parte, Jesús no es el único que está atravesando esta situación, durante la realización de este artículo, a través del grupo en facebook y por mensajes de texto, me han comunicado alumnas, amigas y otras madres que sus hijos, cursantes de los primeros grados de educación básica, sufren del mismo problema: escribir corrido, aunque todavía no hayan desarrollado las destrezas de escribir letra por letra... Es normal que suceda, lo que no es normal es que se les obligue a ritmos acelerados sin tomar en cuenta las capacidades de cada estudiante.

Seguiremos practicando caligrafía, seguiremos ayudando a Jesús a que mejore su letra corrida y a enseñarle a manejar sus frustaciones cuando le digan que "no está entendible la letra, debe mejorarla"

Un día a la vez... Un día a la vez
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