lunes, 26 de septiembre de 2011

Ejercicio para la exploración de propósitos

1.- Elige una de las partes con las que quieres trabajar: 

a) Una parte de mi, hace que yo.....(haga).... y me gustaría parar
b) Una parte de mi hace que yo......(sienta)... y me gustaría parar
c) Una parte de mi ........................(piense).... y me gustaría parar

2.- ¿Dónde, cuándo y quién?: 

Especificar al responder la primera actividad en lugar, tiempo y persona

3.- El incidente concreto:

Piensa en el momento en que esto ocurría y cuéntalo, descríbelo en detalles: colores, aromas, ruidos, personas, emociones, movimiento, entre otros (submodalidades)

4.- Relájate y concéntrate en tu interior:

Realiza respiraciones pausadas, inhalando lentamente, sosteniendo y soltando. Mientras hace esto, piensa en aquello que te perturba y que eliminas al botar el aire...

5.- Revive el momento:

Mentalmente imagina el incidente como una película, detalla el ambiente, los ruidos y demás características

6.- Comienza a notar la respuesta:

Tu cuerpo reacciona, atento a estas reacciones, ubica esa sensación u emoción y dale la bienvenida

7.- Recibe el incidente y dale la Bienvenida:

Dado que no elegiste conscientemente este comportamiento, es como si esa parte elegida, lo hubiera hecho, así puedes empezar a sentir dónde "vive, reside" esa sensación. Percibe qué sientes en el cuerpo, si alguna parte de él siente más presión, temperatura o tienes la sensación de "algo" ubicala mentalmente y con tu mano derecha, tócala, indicándole que le das la bienvenida, que es bien recibida y la reconoces.

8.- Dale las gracias:

 Aunque aún no sepas de modo consciente lo que esta parte quería de ti, agradécele que esté ahí y que hace lo que puede para conseguir algo beneficioso para ti. Atiéndela, háblale cariñosamente para hacer las pases si aún no revela la intención.

9.- Pregunta el propósito:

Preguntale en tono suave qué quiere de ti cuando hace... (di la conducta, sentimiento o reacción no deseada que dijiste en la parte 1) Es posible que percibas una imagen, imagines una palabra, un sonido o un sentimiento, algo, cualquier señal, concédele el tiempo necesario para manifestarse.

10.- Agradece la respuesta y despídela:

Si sientes que no hay aún un propósito positivo pregúntale a esa parte de ti ¿qué harías por mi que te gustase aún más? Agradece la respuesta (imagen, sonido, recuerdo, olor, sentimiento) que recibas y sigue formulando esta pregunta hasta definir el propósito. 

Despídela con una sonrisa en tu mente, abrázala e imagina que se evapora lentamente, respira suavemente mientras se va evaporando hasta que desaparece toda sensación y estás AQUI y AHORA
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