viernes, 25 de marzo de 2011

Conocemos nuestra intimidad


Para fomentar y mejorar la intimidad sexual en la pareja, hay que comenzar por pensar en ello, como elemento de comunicación y establecer el contacto entre los dos. Esta comunicación está representada en una formal, verbal o no verbal, para un mayor entendimiento.

Esa intimidad se inicia con el cortejo, donde se debe estimular lo físico y lo emocional, que exista el sentido de lo erótico, y que el ejercicio de la función sexual (relaciones sexuales en el coloquio) se entenderá como un evento del devenir diario.

A esto le agregamos los diferentes sentidos:

El tocar suavemente: las mejores sensaciones se producen con el contacto de la piel, que es el mayor órgano sexual, que te ayuda a descubrir en que lugares de su cuerpo se disfruta más el deseo.

Ver poquito a poco: nos pone en contacto con lo que nos rodea y con el otro. Se convierte en un importante arma de seducción, el ver el cuerpo desnudo, como se mueve, cambiar el look.

Tu olor: poderoso estimulante sexual, siendo el olor natural de la piel el más excitante, perfecto afrodisíaco.

El sonido del amor: una voz suave, penetrante puede encender la chispa de la pasión, como otros sonidos eróticos (jadeos, gemidos, suspiros)

Encendiendo la pasión de los dos: a través de los besos, seco o húmedo, aportan estímulos de diversas intensidades.

Todas las zonas de nuestro cuerpo son susceptibles de recibir estos estímulos en diferente grado de intensidad y aproximación.

Dra. Ecyoyster Barradas (Médico Sexóloga)
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