lunes, 7 de mayo de 2012

Síndrome de Asperger: La maestra no quiso mi flor

Hoy Jesús Eduardo, mi hijo con Síndrome de Asperger, llegó del colegio bastante contrariado. Ayer practicaba con esmero lo que diría en la exposición de hoy. El punto que desarrolló fue Las Plantas y, me dijo claramente, que tenía una gran idea: no llevaría lámina donde dibujaría una planta, sino que llevaría una Flor, una flor exótica, de nuestro jardín, (la tomó del centro de mesa), y al terminar su intervención, se la obsequiaría a su maestra, porque él le tiene mucho cariño y no quiere que lo deje de querer porque es un niño que habla mucho, se distrae y a veces no termina sus deberes porque está pensando en otras cosas...

Al llegar, mi esposo venía con una cara que hizo que dejara de servir el almuerzo y esperar atenta noticias... Jesús entró con la misma flor que se llevó en la mañana al colegio, y que usaría como modelo al hablar sobre las Plantas... y su cara de: no entiendo, ¿qué hice mal?

Sin palabras... pensé: mmmmm seguro no expusieron, o de repente hoy no era el día de la exposición y Jesús perdió la oportunidad de sorprender... en fin...

Mi esposo me miró y solo dijo: ¡QUE PESADO SERA ESTE 3ER LAPSO!, QUE LARGO SE ME HARA.

¿Qué sucedió? pregunté y mire a Jesús que tranquilo pero con rostro triste dijo: La maestra no quiso mi flor. Expuse muy bien, me felicitaron, y cuando le dije: maestra esta flor es para usted, con todo mi cariño, ella me dijo que no la quería, que gracias. No entiendo mamá, ¿por qué la maestra no quiso mi flor? Huele bien, es bonita y está con sus hojas verdes...

... ...

Aún lloro, estoy escribiendo esto, en el cuarto, lejos de Jesusito que ahora descansa en su cuarto, con sus libros de ballenas, osos polares y pingüinos, luego del almuerzo, almuerzo que se nos dañó... callados, disimulando pero no engañando al corazón ni a nosotros que, definitivamente hemos entendido que será un trabajo interminable, más no imposible, educar al entorno y a Jesús, hacernos fuertes y sonreír, hablarle claro a Jesús y jamás bajar la cabeza, ni dejar de reclamar, decir, comunicar, solo para evitar conflictos, pues es la vida y todo tono gris es parte del Arcoiris...

Jesús mientras comíamos, con el nudo en la garganta nos contó que expuso todo lo que el día anterior leyó en sus enciclopedias, y que los niños de 4to y 5to grado lo aplaudieron con alegría y se sintió "muy bien mamá, pensé que era un artista" pero que sus compañeros estaban serios y no le aplaudieron y eso "me puso algo incómodo".

Gabriel, dice Jesús, me dijo que era un aburrido - cuenta Jesús y mi esposo, creo que explotó por el comentario, no por Jesús, sino que se obstinó del abuso, del maltrato y de la injusticia, le dijo en tono fuere:

- ¿Y qupe hiciste tú, Jesús? (si, injusta su manera de preguntarle, como si fuera culpa de Jesús que los demás lo maltraten, molesten, lastimen) y mi querido y pequeño gran hombre, noble, inocente le dijo:

- Papá le dije que yo no era ningún aburrido, sino que él no era "lo suficientemente inteligente como para entenderme" menos mal que ustedes saben todo lo que quiero, lo que me gusta y son mis amigos, a veces no quiero ir al colegio, es aburrido porque ya me sé todo eso. ¿Puedo irme a jugar? (cambio de repente el tema)

- Si amor, vaya, recoja su plato, lávese bien y vaya a jugar, vaya que hoy ha hecho un gran trabajo en su colegio.

Nos quedamos sentados un rato... mi esposo acaba de irse al trabajo y yo, aquí contándoles... Jesús afuera jugando, y en un rato me le uno, hoy no iré a la oficina a trabajar... hoy es un día gris y como todos los colores, también forma parte del Arcoiris.


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¿Cuántas situaciones como esta y peores nos faltan por vivir?. ¿Qué hacemos?, ¿Hasta cuándo hablar con la maestra, reunirnos con la directiva, ir a poner la denuncia ante el centro del menor?... Todas las que sucedan, todos los medios hasta agotarse, siempre y en todo momento, en ese orden voy respondiendo, jamás dejaremos de hablar, educar, reclamar, exigir, apoyar, defender, comunicar que todos somos iguales y diferentes, que todos merecemos respeto y consideración, que hay normas de buen trato y de convivencia, siempre, y hasta que Dios me permita con el último aliento, estaré presente...


La vida es lo que deseamos que sea, hay días buenos, días mejores y días... simplemente eso, dias. Es imposible no sentirse entristecido, más, esto me ayuda a ayudar a otros padres. Vivir estas cosas con Jesús, hace que comparta experiencia y seguramente, otros padres han pasado por esto y hasta peor, y nos dan sus vivencias y soluciones, por eso es este blog... afortunadamente he sabido que muchos de los que nos leen, nos dan sus bendiciones, nos animan a seguir y aprenden. 


Hemos recibido felicitaciones por nuestra manera "especial" de llevar las cosas fuertes de la condición de vida de Jesús y alguno que otro insulto (jajajajajaja nunca faltan, es la pimienta de la vida) porque nos dicen victimizadores, mártires y maltratadores al permitir que Jesús pase por esas situaciones... pero es que es el día a día en el colegio, no puedo ni debo aislar a Jesús para evitarle una realidad que es la real, no puedo huir ante cualquier amenaza, más bien, debo enseñarle a enfrentarla con valentía y decisión. Los hijos no son extensiones de nuestra vida y debemos educarlos en valores, y sabernos satisfechos que hicimos lo correcto, aún cuando la cosa no sea como deseamos que sea.


Si lo estoy haciendo bien o no, pues, no lo sé; no tenemos manual de padres y menos un manual para padres de hijos con condición especial, la vida se vive viviendo y para eso no hay ensayos, solo hacerlo. Mi voz o mis palabras seguramente ayudarán a alguien que nos lee y sé que estamos en el camino correcto... 
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