jueves, 12 de abril de 2012

Las Semillas

Eran dos semillas juntas en la fértil tierra de un lodazal, en una pequeña pero interesante conversación:

La primera semilla dijo: - ¡Quiero crecer!, ¡Quiero que mis raíces penetren profundamente en la tierra debajo de mí y empujen mis brotes a través de la corteza que está sobre mi... quiero extender mis tiernos cogollos como banderas, para anunciar la llegada de la primavera... quiero sentir el calor del sol sobre mi cara, y la bendición del rocío de la mañana sobre los pétalos!

Y creció...

La segunda semilla dijo: -Tengo miedo. Si envío mis raíces bajo tierra, no sé qué encontraré en la oscuridad. Si me abro camino a la fuerza a través del duro suelo que tengo sobre mí, puedo dañar mis delicados brotes. ¿Qué pasa si dejo mis cogollos abiertos y un caracol trata de comerlos?. Y si fuera a abrir mis capullos, un niño podría arrancarlos del suelo. No, es mucho mejor para mí, esperar hasta que todo sea seguro.

Y esperó...

Al comienzo de la primavera un ave escarbaba la tierra en busca de comida, halló la semilla que se encontraba esperando, y rápidamente se la comió...
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