sábado, 28 de mayo de 2011

Padres Especiales para Hijos Especiales: Aprendiendo a ver la Vida desde el otro lado del Arcoiris.

Los seres humanos nacemos en condiciones naturalmente aceptables, cuando estamos dentro de lo que los especialistas denominan “promedio”…. Pero ¿qué sucede cuándo la norma no corresponde a lo que nos entrega la vida?, ¿qué sucede en nuestra mente, vida, entorno cuando, al nacer nuestro hijo(a) no responde a la norma establecida por la sociedad, el grupo familiar o nuestra propia expectativa?...

Somos seres únicos e irrepetibles, menciona los doctores Alexis Márquez y Efraín Pérez cuando hacen alusión a perfiles humanísticos, y si es así (porque realmente lo es) significa que las personas como Jesús Eduardo, como (poner nombres de alumnos del plantel) son también seres únicos e irrepetibles, que a veces no entendemos porque nos llena la culpa, la vergüenza y la duda…

Los seres especiales, como se les menciona para denotar las condiciones cognitivas y conductuales que están por debajo o por encima de los percentiles promedio de las personas operativas, son personas como tu o como yo, con las mismas necesidades de afecto, de saciedad de fisiología (evacuar, comer, dormir, socializar) y para eso hay una serie de especialistas que les ayudan a comunicarse y a satisfacer de manera paulatina y a su ritmo, estas necesidades.

Y ¿la familia de estas personas?, ¿los padres, hermanos, tíos, primos, amigos, compañeros de escuela, maestras y demás personas del resto del mundo? Acaso no tenemos también que saber cómo tratarles, cómo amarles y lo más importante: ¿cómo sacarnos estas dudas, miedos y sentimientos de culpa?... No hay escuela para padres, ni manuales, menos para los padres, familiares y adherentes de estas personas excepcionales, por lo que aumenta el estrés emocional, la tensión, las enfermedades del sistema inmunológica, la depresión, la ansiedad y aumenta el trabajo a nosotros los especialistas y terapeutas… y así no va la cosa.

Hablar de Inteligencia Emocional conlleva no solo el entrenamiento de nuestras emociones y su manejo y manifestación en el momento adecuado y de manera ideal, sino también educar esas emociones de manera que podamos sacarle el mayor provecho hasta a las emociones que nos limitan… es como hacer un FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) personal y sacarle punta a cada uno de sus componentes.

Así, repartimos nuestras percepciones de la realidad en tres:

Lo que percibo de mi mismo Me percibo = AUTOESTIMA

Lo que creo que los demás perciben de mi Percibo a los demás = Habilidades Sociales

Lo que percibo del resto del mundo Percibo al Mundo = Interdependencia

Cuando somos elegidos por Dios, por la naturaleza, por el destino (dependiendo de sus creencias, si corresponde ser el padre, madre, hermano(a), familiar o maestro de un niño down, auties, aspies, ret o con retardo) para ser parte de la vida de una persona especial, muchas emociones se aglomerarán en nuestra mente y somatizaremos muchos de los males que se vienen a la mente: sentiremos pánico, vértigo, gastritis, tensión alta y hasta una enfermedad grave. ¿Por qué? Porque no sabemos vivir con algo que no está dentro de nuestra zona de confort, algo que no responda a la norma nos obliga a cambiar, y todo cambio genera una resistencia.

Es importante saber manejar los espacios: Mi espacio como persona (mujer, hombre) donde disfrute de mi sexualidad (tener pareja, amante, enamorado, novio, esposo) de mis amistades (compartir con amigos, colegas, estudiar algo diferente, salir a distraer la mente) y realizar contacto con otros padres, familiares o personas con la misma condición de vida, pues es necesario entender que tener un hijo, primo, hermano, amigo o alumno especial, no es tener un enfermo, es tener una condición de vida diferente a la normalidad… así de sencillo, así de simple.

De ahí que se debe trabajar y estar en continuo mejoramiento de nuestra Autoestima, es el concepto que tenemos de nuestra valía y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida. Creemos que somos listos o tontos, nos gustamos o no. Los millares de impresiones, evaluaciones y experiencias así reunidos se juntan en un sentimiento positivo hacia nosotros mismos o, por el contrario, en un incómodo sentimiento de no ser lo que esperábamos. La Autoestima está conformada por:

El Autoconocimiento: Es conocer las partes que componen el yo, (personalidad, historia…) cuáles son sus manifestaciones, necesidades y habilidades: los papeles que vive el individuo y a través de los cuales es, conocer por qué, cómo actúa y siente. En esta parte se trabaja la parte Espiritual, la parte Intelectual, la parte Emocional y la parte Física.

El Autoconcepto: es el conjunto de percepciones cognoscitivas y actitudes que la gente tiene acerca de sí misma. Son las creencias acerca de sí mismo, que se manifiestan en la conducta. El Autoconcepto se forma con lo que a ti te dicen a lo largo de tu vida, en estrecho trabajo con tus experiencias y como las viviste.

La Autoevaluación: Es la capacidad individual de dar valor Positivo o Negativo a los hechos, pensamientos y conductas que producen rechazo o satisfacción. Carl Roger afirma: “El sentirse devaluado o indeseable es, en la mayoría de los casos la base de los problemas humanos”

La Autoaceptación: Es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, como la forma de ser y sentir, ya que sólo a través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello. La actitud del individuo hacia sí mismo y el aprecio de su propio valer, juegan un papel de primer orden en el proceso creador.

El Autorespeto: Es atender y satisfacer las propias necesidades y valores. Expresar y manejar en forma conveniente sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse. Buscar y valorar todo aquello que lo haga a uno sentirse orgulloso de sí mismo.

Si se trabaja adecuadamente la Autoestima se logrará mejorar nuestra propia valía y estaremos en equilibrio emocional. Asimismo estaremos en crecimiento constante y en disposición, aceptando nuestra realidad como algo dentro de lo normal, de nuestra normalidad y de la imposición social. De esto surge la Automotivación, donde se satisfacen las necesidad y las aspiraciones personales y familiares, creando mejores condiciones de vida y de trabajo, de manera de sentirnos seguros de nosotros mismos y proyectando esa seguridad a nuestro querido familiar especial, aprendiendo de las experiencias propias y ajenas para que haya un descubrimiento de nuestra propia identidad, siendo auténticos y únicos. ¿qué logramos con todo esto? Sencillo: nos sentimos bien, logramos que los demás se sientan bien consigo mismos y con el entorno y se hace un ciclo interminable y positivo.
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